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sábado, 14 de septiembre de 2013

El silencio habla



El otro día estaba bicheando en la web de filmin y encontré un documental que hace tiempo que quería ver.  Pensé que, definitivamente, estos eran tiempos idóneos para hacerlo. Se llama "El gran silencio" y muestra por primera vez como es el día a día dentro de "Grande Chartreuse" el monasterio de la legendaria orden de los cartujos. 

Vi el trailer y me dije..Sonia, espera a verlo en una tarde de otoño, de cielo plomizo y algo de lluvia. Una tarde de esas en las que me lanzaré al campo de olivos de al lado de casa a buscar los palitos para encender la chimenea..Ay, esa primera "chimeneada" de este año, que bien recibida será.

En el trailer había unos subtítulos después de 3 minutos de solo imágenes: 

"Solo en completo silencio se comienza a escuchar" 

Me encantó.

Estoy empezando a experimentar cierta relación con el silencio. No tiene que ver con meditación ( o al menos como la he conocido hasta ahora). Es como si ahora que he dejado gritar y llorar a la niña herida que vive en mi, la que había  negado, esta se haya relajado y tengo menos pensamientos. Quizás es el hecho de estar resolviendo temas que me exige menos tiempo para pensar. Supongo que por eso ahora se abre paso otra voz que me impulsa a probar cosas nuevas, cosas que jamás hubiera imaginado que yo desearía hacer. Y una de ellas es relacionarme con caballos.

Quiero estar con caballos, punto.

Ahora viene la parte mas divertida de este tipo de proceso. Vale, ya se lo que deseo, ahora viene el Cómo?, Dónde?, Cuándo?, Con quién? y averiguar a donde me llevara la vida buscando la respuesta a estas preguntas es, para mi, la parte mas divertida.

Y en esa búsqueda de respuestas me fui al picadero que hay en mi pueblo, aprovechando la caminata del día. Se llama "La Esperanza". El dueño se llama Cayetano y alguna vez hemos coincidido ya que mi hermana, mi cuñado y mi hijo mayor, montaron a caballo una vez. Ya digo, nunca me había pasado por la cabeza hacerlo.

Al llegar estaba sedienta y le pedí un vaso de agua. Me dijo que entrara en la casa o que cogiera el botijo. Vamos! experiencia botijo! como niña chica, emocionada, me lancé al botijo y después de toser, mojarme y reírnos con el buen hombre, le expliqué lo que quería. Tal y como se lo explicaba me daba cuenta de que lo que menos me apetecía era subirme a esos caballos enormes, aunque era consciente que también era miedo. Me dijo los precios y " Claro! si luego quieres limpiarlos y quitarles la mierda ( no fueran esas sus palabras pero mas o menos) , nosotros encantados, aquí siempre había caballos que arreglar!

Casi que lo que tendría que pedirles es que me aceptaran como voluntaria cuidadora y sanseacabó.

Estuve mirando los caballos, casi todos ellos con nombres muy potentes como Espartaco y algunos con nombres que ya permitían imaginar los intereses y aficiones del dueño , Cubata, rebujito..en fin..
Los que tienen para enseñar a los alumnos tienen nombres muy normales, eso si," Al que se llama "Moro" no lo quiero" dije yo. Que esa palabra la he asociado toda la vida con el hombre celoso y posesivo, y ese patrón hay que dejarlo ya atrás.

Eso es lo que yo pensaba de mis relaciones hasta que el propio silencio me mostró algo mas de mi
y es que soy celosa ( como lo eran mis ex) pero mi orgullo no me permitía demostrarlo ( 40 años siendo celosa y sin demostrarlo, y peor, sin saberlo!), me lo tragaba y hacía cosas peores para mantener el control de la situación. Ninguna de mis parejas podría decir que alguna vez les haya hecho una escena, en cambio ellos si. Y la gran revelación es que ambos éramos iguales, pero yo no lo exteriorizaba! es increíble...me fascina descubrir tanto de mi misma porque todavía le doy mas valor a mis antiguas relaciones y todo su potencial de crecimiento.

He llegado a la conclusión de que los seres humanos, debido a nuestras inseguridades y carencias emocionales, necesitamos ejercer poder de alguna manera sobre los demás. Algunos lo hacen y canta mucho y algunos otros, como yo, lo hemos hecho de una manera mas sutil,  pero a mi parecer mas peligrosa. Esta conclusión la podemos encontrar en cualquier libro de autoayuda o psicología, así que no estoy pretendiendo descubrir nada nuevo. Lo nuevo en realidad es que por mas que uno lea algo y lo entienda, no significa que lo integre hasta que la propia experiencia te lo revele suavemente o te lo escupa a la cara.

Un silencio, un falso distanciamiento, crear dependencia en otro, no contestar a un teléfono, mentir, manipular...todas estas acciones en busca de ejercer el poder sobre alguien son peor, en mi opinión, a un sincero ataque de celos o a una expresión abierta de la vulnerabilidad..mucho mas mal visto pero estoy empezando a pensar que al menos, uno sabe a lo que se enfrenta.

Me disculpen mis ex ( en serio, no era mi intención)

Ahora que se que la vida me trae y me quita todo para mi aprendizaje, realmente, ¿Son necesarios los celos o una actitud abierta, confiada y agradecida pueden ser una buena bandera para el amor? Ahora que me siento digna de amor y voy rellenando todos los huecos amándome, me pregunto...

¿Será necesario el amor para ser feliz?o ¿ Siendo feliz , atraerás a alguien feliz a quien no tendrás que hacer feliz y entonces podrás seguir disfrutando de esta isla que tanto te está costando crear, y a veces irte a la isla que compartís ?

Ese es el reto.












viernes, 13 de septiembre de 2013

Por si no te gustan los mantras




Yo no conecto con los mantras como vía de conexión con nuestra alma. Simplemente, no es mi camino.
Durante un tiempo pensaba que había algo que no hacía bien, dado que eso, tan espiritualmente elevado, no me decía nada.

Estando relativamente en paz con mi estado actual de soledad, me encuentro con que empiezo a escuchar la música dándole nuevos sentidos a las letras. En realidad, cualquier canción que refleje el estado de enamoramiento humano en fase enfatuación, se puede aplicar a un estado de amor contigo mismo, con tu alma, tu ser, lo que cada uno le quiera llamar.

Muchas canciones se podrían tomar como canciones de aliento y confianza que te da tu ángel de la guarda.

Por ejemplo, el otro día escuchaba una canción que quizás conozcas, nunca me había fijado en la letra pero mi cuerpo empezó a moverse solo, relajado, muy a gusto vamos. En cuanto empezó el estribillo entendí que ese podía ser un excelente mantra ajustado a mi forma de ser. Y el resultado fue un estado de bienestar que ya no recordaba, aquel que me quedaba después de una noche de bailar en la playa. Ni siquiera después de una sesión o taller de algo relacionado con mi búsqueda espiritual. Además, con la diferencia de que fui feliz sin que nadie que me mirara, sin buscar la aprobación ni seducir a nadie ( bueno, ahora escribiéndolo, entro en una contradicción..pero que carajo, soy así de contradictoria!)

Que no estés enamorado no significa que te falta algo, de hecho, al no estar concentrando tu energía en un solo objeto de amor, puedes diversificar mas y dejar espacio a nuevas cosas.

Esta es la canción (Beloved "Sweet harmony")




martes, 10 de septiembre de 2013

Soledad, incertidumbre y amor verdadero




Se habla mucho del amor y de su fecha de caducidad pero yo me pregunto ¿Tiene la soledad fecha de caducidad?

Me he dado cuenta de que mi planteamiento de la soledad estaba siendo un nuevo engaño a mi misma. 

Si

¿Qué significa que continúe esperando una señal del universo confirmando que algún día llegará ese amor verdadero, bla, bla, bla?

Significa dos cosas muy claras:

Primera 

Estoy pidiendo certidumbre porque en la incertidumbre, me manejo fatal. Eso creo que nos pasa a muchos. Necesitamos saber, comprender, tener el control de los acontecimientos pasados, presentes y futuros. Dicen que aprender a navegar en la incertidumbre es el pasaporte a la felicidad. Yo no lo se. 

¿Y si esa parte de mi, llamémosle alma, ser superior, Diosa interior...quiere que aprenda la experiencia de la incertidumbre? Lo quiera o no, la voy a vivir y tendré que aprenderlo, por las buenas o por las malas. Quizás por eso el universo me manda señales equívocas que lo único que hacen es apegarme a cierto resultado o persona en particular. Te lo cuento: agotador! 

Segunda

¿Cómo voy a atraer a un ser libre de apegos, bondadoso, alegre y feliz si yo no lo soy?

Dicho esto, solo puedo agradecer al universo que todavía no me haya presentado a ningún apuesto caballero porque seguramente sería mas de lo mismo, con otra cara , otro cuerpo y otra mochila de vivencias irresueltas. 

Vale, universo, me voy a poner “guapa”

¿Y cómo? 


Haciendo un verdadero uso de la soledad sin necesidad de adjudicarle una fecha de caducidad, navegando en la incertidumbre, pasando por la tristeza y por la alegría, paladeando todos los sabores de esta experiencia por amarga que pueda ser a veces. 

Quizás así lo trascienda..



sábado, 7 de septiembre de 2013

Todo lo que te puede decir un aguacate




Todo lo que te puede decir un aguacate...si estás atento. Y ese día, estaba atenta, decidida a pasar un día lo mas presente posible, lo mas en silencio posible, alejada de las interferencias ( teléfono, internet..)

Compré un aguacate porque no tenía mucha hambre y pensaba que algo fresco me resultaría mas fácil de comer. Había pensado hacerme un batido que llevaba naranja, limón, azúcar moreno y yogur griego.  Es habitual que cuando vuelvo de la verdulería siempre haya alguna pieza que se ha “colado” en un estado aparentemente no muy comestible.

Y ese día, la pieza fue el aguacate, madurísimo y con muchas partes negras. Mi primer impulso fue tirarlo a la basura pero me detuve y pensé...estas cosas negras no son muy agradables pero quien sabe si mezcladas con el resto de ingredientes, pueden dar un buen resultado. Como mucho me puedo CLPA y la verdad, tampoco me iría mal, dados mis problemas de estreñimiento. Me arriesgué y salió estupendo. 

El hecho de hacer las cosas diferentes a como siempre las he hecho, en este caso, en relación a las frutas y verduras, me hizo reflexionar y al final sentirme muy bien de haberlo hecho. 

Pensé, Ok, en estos pasados días he descubierto cosas de mi que no me han gustado, pero forman parte de mi y debo aceptarlas y quererme con ellas incluidas. Al igual que el batido, todas mis partes mezcladas, las buenas y las malas, dan un buen sabor, el que es, la que soy.

Y bebiendo mi batido de aguacate, empecé a quererme otra vez.

GRACIAS aguacate

viernes, 6 de septiembre de 2013

Sentirse especial


El otro día vi estos simpáticos sellos en el Fnac.

Este en particular pone: Te quiero y te quiero porque solo tu me haces sentir especial. Eres como el estribillo de mi canción favorita.

¿Qué mono no? creo que a todo el mundo le gustaría recibir un sello así.

Pues para algunas personas como yo, recibir un mensaje así es el pasaporte a la esclavitud.

Me explico.

Si tu me dices que soy especial para ti (y tu eres especial para mi) y no soy consciente de que es una trampa (no que tú me pones, sino una trampa para mi ego enfermo), en ese mismo instante te voy a entregar todo mi poder. Desde ese momento podrás hacerme feliz o infeliz porque mi necesidad de ser necesitada hará que haga todo lo posible para seguir siendo esa persona "especial" para ti. 

Para lograr esto, dejaré a un lado, si hace falta, mis opiniones, seré incapaz de decirte No, esperaré con ahínco tus mensajes y mails (que en algún momento deberían volver a introducir este término -especial-para no dejarme hundida), buscaré tu aprobación, en fin...una esclavitud de la que uno no es consciente hasta que lo es. Y en cuanto descubres que tienes esta tendencia porque trabajas con el Eneagrama, alguien te lo hace saber o algún hecho de tu vida te aboca a revisar tu sombra, te toca estar muy atento a este tema porque de ello depende tu libertad y por consiguiente tu felicidad.

Es difícil porque, inconscientemente, tu tendencia natural a crear situaciones de cercanía con las personas, te lleva a vivir situaciones de este tipo y sin darte cuenta te has ido enchufando a personas para obtener la energía y auto-estima que no has aprendido a facilitarte a ti misma. 

Osho dice que todos, absolutamente todos, nos sentimos secretamente "especiales", de alguna manera esperando que alguien se de cuenta y claro, cuando alguien te lo dice ¡Zas!: Gran felicidad (momentánea)

Cuanto más integro mi sombra, mas capaz soy de ver la maravilla que es cada ser humano que se cruza en mi camino, y vivir el día a día descubriendo en cada contacto, por superficial que sea, a ese ser que habita en ese cuerpo. Es algo que le da mucha chispa a la experiencia de la soledad. Y no necesariamente los contactos tienen que ser significativos y con su correspondiente carga emocional como antaño, al contrario, son mas cortos, pero mas profundos.

La vida va barriendo una  tendencia que te daba poder personal, una falsa autoestima y el proceso al que te lleva, te enseña nuevas formas de relacionarte que te aportan mas alegría y sobretodo, destierran el miedo. 

Porque si nada tienes, nada puedes perder.




jueves, 5 de septiembre de 2013

Tu vida te quiere



Con esta frase en la cabeza me desperté hace unos días, después de que un terremoto emocional hubiera puesto al descubierto muchos de mis temas pendientes.

Recordé el día que la escuché. La decía Sergi Torres, un muchacho al que me encanta ver en sus charlas en las que habla sobre la conciencia, el presente y la vida. 

Cuando la dijo pensé : ¿Qué le habrá sucedido para que diga algo así? y ahí quedó.

Así que esa mañana entendí cuál pudo haber sido el contexto en el que llegó a esa conclusión. Y no es precisamente cuando obtienes un logro o cumples un sueño. Ahí también nos quiere , pero como también leí otro día..los logros y los fracasos no son nuestros ( ¿esto pica no?) sino que son experiencias por las que pasamos para conocernos a nosotros mismos. 

Cuantas veces no nos han dicho o nosotros mismos lo hemos hecho:

Cuando se cierra una puerta, la vida te abre otra.

Será para bien

Que difícil es creerlo cuando te lo dicen, es mas, ahora pensándolo bien, creo que es lo último que quieres oír en esos momentos. La intención de los demás es buena pero cuando estás en la oscuridad, tener la confianza de que hay luz al final del túnel, es complicado. 

Cuando vas analizando esos momentos de tu vida en los que sientes que la vida te ha hecho una “mala jugada”, ahora, a posteriori, pues es verdad que se abrió una puerta mejor. Y el dolor era parte de...por supuesto, inevitable. 

Ahora ya me lo digo a mi misma y si no lo hago, ya me lo recuerda mi conciencia al despertar, ese momento en el que dicen que es bueno que aprovechemos para escuchar la voz del corazón. Antes de enchufar la lavadora y adentrarnos en la ilusión de todos los días.

Un caso que me pasó en el pasado fue determinante para que definitivamente creyera que Dios existe, y que sabe lo que hace.

Trabajaba en un aparthotel 4 horitas al día y me gustaba ese trabajo. Estaba bien considerada por mi jefa y me permitía disfrutar de tiempo libre. Paralelamente era voluntaria en una Asociación, acompañando a su presidente los jueves ( era invidente). Me gustaba explorar esa parte de mi mas solidaria; había vivido hasta el momento, la vida un poco superficialmente y en algo así como un despertar espiritual, empecé a darme cuenta de ello y como consecuencia, sentirme culpable y querer hacer algo para calmar m i conciencia. 

Pues bien, un sábado en el aparthotel, con las prisas, olvidé cerrar la caja fuerte con llave. 
Esa noche entraron a robar. Que casualidad! eso mismo debía pensar mi jefa con cara de “esto no hay quien se lo crea”. La cuestión es que, logicamente, perdieron toda la confianza en mi y eso me creo un malestar muy grande. Una mañana, después de una noche en vela, decidí que iba a renunciar, que no podía aguantar mas ese trato injusto cuando yo no había robado. Coincidió con que era la mañana que acompañaba a Manel a sus citas con Fundaciones para buscar subvenciones con las que sostener la Asociación. Habíamos cogido confianza y le expuse mi angustia. Después de escucharme me dijo: Esta tarde viene a renunciar el señor que nos ayuda con las ópticas. No gana mucho pero si quieres el trabajo, es tuyo. 

Sobran palabras 

Trabajé en esa Asociación durante 6 años, desarrollando habilidades y viviendo experiencias que nunca pensé que viviría. Yo, Sonia, una mujer superficial y egoísta empezaba, gracias a la vida, a descubrir otras cosas que estaban en mi y que esperaban a ser descubiertas, todo a su debido tiempo.

Ahora tengo una ventaja, al haber sido “malota” juzgo mucho menos y suelo tender a ver lo mejor en cada persona.  Luego, también tendí a ser demasiado “buenota”  ( cosas de la culpabilidad ) y también fue un desastre...pero esta es otra historia.

Nuestra vida nos quiere, ¿y nosotros a ella?

martes, 3 de septiembre de 2013

He sido liebre (Soledad vs desolación)




Vivir la experiencia de la soledad y no caer en la desolación ( véase artículo mas abajo, imprescindible, al menos para mi) es algo que me resulta difícil. 

Avanzo como una tortuga, paso a paso, confiada, disfrutando de las cosas buenas de la soledad y de repente, con la mano en la cintura, me creo que ya lo se todo ( un clásico de los eneatipos 2) y pensando que estoy subiendo un escalón y que he alcanzado la libertad y la ansiada autonomía, resulta que es todo lo contrario.
Simplemente me he convertido en la liebre, que se confía y empachada de si misma y sin saberlo, cae en la desolación. 

Desde la desolación, cualquier paso que demos puede acabar en desastre. Pero...¿Cómo detectarla? supongo que estampándome todas las veces que sea necesario hasta que aprenda. 

Carl Jung decía:

Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma" 
Pues eso mismo, he forzado a la conciencia cósmica a darme un “cosqui” de los buenos. Mi vida, al verme estancada y engañándome a mi misma, ha decidido ponérmelo nítido a través del dolor. 

GRACIAS Vida.
Este es el artículo que debo leer cada vez que me sienta “libre” ( a ver si es verdad o no.)
Es probable que cuando sea libre de verdad ya ni hable de ello
Probablemente ni escriba un blog.

NOTA: cuando copie este artículo que tanto me gusto, lo guardé en mi disco duro y no copié el nombre de la autora. Lo comparto, aun sin nombre, porque me parece que puede ser útil a alguien, como lo es para mi. Seguramente, la persona que lo escribió comprenda y sepa disculparme.
Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos. Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes “¿Te vas a quedar solita?”, “¿Por qué tan solitas muchachas?”,  hasta cuando vamos muchas mujeres juntas.
La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aún cuando sea como recuerdo.
Esa capacidad construida en las mujeres de crearnos fetiches, guardando recuerdos materiales de los hombres para no sentirnos solas, es parte de lo que tiene que desmontarse. Una clave para hacer este proceso es diferenciar entre soledad y desolación. Estar desoladas es el resultado de sentir una pérdida irreparable. Y en el caso de muchas mujeres, la desolación sobreviene cada vez que nos quedamos solas, cuando alguien no llegó, o cuando llegó más tarde. Podemos sentir la desolación a cada instante.
Otro componente de la desolación y que es parte de la cultura de género de las mujeres es la educación fantástica par la esperanza. A la desolación la acompaña la esperanza: la esperanza de encontrar a alguien que nos quite el sentimiento de desolación.
La soledad puede definirse como el tiempo, el espacio, el estado donde no hay otros que actúan como intermediarios con nosotras mismas. La soledad es un espacio necesario para ejercer los derechos autónomos de la persona y para tener experiencias en las que no participan de manera directa otras personas.
Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.
Para construir la autonomía necesitamos soledad y requerimos eliminar en la práctica concreta, los múltiples mecanismos que tenemos las mujeres para no estar solas. Demanda mucha disciplina no salir corriendo a ver a la amiga en el momento que nos quedamos solas. La necesidad de contacto personal en estado de dependencia vital es una necesidad de apego. En el caso de las mujeres, para establecer una conexión de fusión con los otros, necesitamos entrar en contacto real, material, simbólico, visual, auditivo o de cualquier otro tipo.
La autonomía pasa por cortar esos cordones umbilicales y para lograrlo se requiere desarrollar la disciplina de no levantar el teléfono cuando se tiene angustia, miedo o una gran alegría porque no se sabe qué hacer con esos sentimientos, porque nos han enseñado que vivir la alegría es contársela a alguien, antes que gozarla. Para las mujeres, el placer existe sólo cuando es compartido porque el yo no legitima la experiencia; porque el yo no existe.
Es por todo esto que necesitamos hacer un conjunto de cambios prácticos en la vida cotidiana. Construimos autonomía cuando dejamos de mantener vínculos de fusión con los otros; cuando la soledad es ese espacio donde pueden pasarnos cosas tan interesantes que nos ponen a pensar. Pensar en soledad es una actividad intelectual distinta que pensar frente a otros.
Uno de los procesos más interesantes del pensamiento es hacer conexiones; conectar lo fragmentario y esto no es posible hacerlo si no es en soledad.
Otra cosa que se hace en soledad y que funda la modernidad, es dudar. Cuando pensamos frente a los otros el pensamiento está comprometido con la defensa de nuestras ideas, cuando lo hacemos en soledad, podemos dudar.
Si no dudamos no podemos ser autónomas porque lo que tenemos es pensamiento dogmático. Para ser autónomas necesitamos desarrollar pensamiento crítico, abierto, flexible, en movimiento, que no aspira a construir verdades y esto significa hacer una revolución intelectual en las mujeres.
No hay autonomía sin revolucionar la manera de pensar y el contenido de los pensamientos. Si nos quedamos solas únicamente para pensar en los otros, haremos lo que sabemos hacer muy bien: evocar, rememorar, entrar en estados de nostalgia. El gran cineasta soviético Andrei Tarkovski, en su película “Nostalgia” habla del dolor de lo perdido, de lo pasado, aquello que ya no se tiene.
Las mujeres somos expertas en nostalgia y como parte de la cultura romántica se vuelve un atributo del género de las mujeres.
El recordar es una experiencia de la vida, el problema es cuando en soledad usamos ese espacio para traer a los otros a nuestro presente, a nuestro centro, nostálgicamente. Se trata entonces de hacer de la soledad un espacio de desarrollo del pensamiento propio, de la afectividad, del erotismo y sexualidad propias.
En la subjetividad de las mujeres, la omnipotencia, la impotencia y el miedo actúan como diques que impiden desarrollar la autonomía, subjetiva y prácticamente.
La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de creatividad, con posiblidad de pensamiento, de duda, de meditación, de reflexión. Se trata de hacer de la soledad un espacio donde es posible romper el diálogo subjetivo interior con los otros y en el que realizamos fantasías de autonomía, de protagonismo pero de una gran dependencia y donde se dice todo lo que no se hace en la realidad, porque es un diálogo discursivo.
Necesitamos romper ese diálogo interior porque se vuelve sustitutivo de la acción ; porque es una fuga donde no hay realización vicaria de la persona porque lo que hace en la fantasía no lo hace en la práctica, y la persona queda contenta pensando que ya resolvió todo, pero no tiene los recursos reales, ni los desarrolla para salir de la vida subjetiva intrapsíquica al mundo de las relaciones sociales, que es donde se vive la autonomía.
Tenemos que deshacer el monólogo interior. Tenemos que dejar de funcionar con fantasías del tipo: “le digo, me dice, le hago”. Se trata más bien de pensar “aquí estoy, qué pienso, qué quiero, hacia dónde, cómo, cuándo y por qué” que son preguntas vitales de la existencia.
La soledad es un recurso metodológico imprescindible para construir la autonomía. Sin soledad no sólo nos quedaremos en la precocidad sino que no desarrollamos las habilidades del yo. La soledad puede ser vivida como metodología, como proceso de vida. Tener momentos temporales de soledad en la vida cotidiana, momentos de aislamiento en relación con otras personas es fundamental. y se requiere disciplina para aislarse sistemáticamente en un proceso de búsqueda del estado de soledad.
Mirada como un estado del ser –la soledad ontológica–  la soledad es un hecho presente en nuestra vida desde que nacemos. En el hecho de nacer hay un proceso de autonomía que al mismo tiempo, de inmediato se constituye en un proceso de dependencia. Es posible comprender entonces, que la construcción de género en la mujeres anula algo que al nacer es parte del proceso de vivir.
Al crecer en dependencia, por ese proceso de orfandad que se construye en las mujeres, se nos crea una necesidad irremediable de apego a los otros.
El trato social en la vida cotidiana de las mujeres está construido para impedir la soledad. El trato que ideológicamente se da a la soledad y la construcción de género anulan la experiencia positiva de la soledad como parte de la experiencia humana de las mujeres. Convertirnos en sujetas significa asumir que de veras estamos solas: solas en la vida, solas en la existencia. Y asumir esto significa dejar de exigir a los demás que sean nuestros acompañantes en la existencia; dejar de conminar a los demás para que estén y vivan con nosotras.
Una demanda típicamente femenina es que nos “acompañen” pero es un pedido de acompañamiento de alguien que es débil, infantil, carenciada, incapaz de asumir su soledad. En la construcción de la autonomía se trata de reconocer que estamos solas y de construir la separación y distancia entre el yo y los otros.

sábado, 31 de agosto de 2013

El miedo y sus antídotos





Ultimamente, cuando empiezo a meditar sobre un tema, se hace presente en mi vida. No se si es proyección o una manera que tiene la vida de  presentarme en persona a otra sombra para que la conozca y la aprenda a contrarrestar.

Sentí miedo cuando, al ver un precioso arco iris al final de mi calle, pensé que no me daría tiempo a fotografiarlo. Corrí dentro de casa y de una manera muy torpe cogí la cámara, le quité la funda y empecé la carrera a la posesión, sin darme cuenta, que en este caso, querer poseer ese instante me había hecho perderlo. Seguramente deseaba captarlo para luego compartirlo y obtener algún Ahh Ohh, que bonito que me hiciera sentir menos sola y aprobada.

Este extracto de Anthony De Mello me recordó a esto.

"Recuerda la clase de sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido... Y compáralo con el sentimiento que brota en tu interior cuando contemplas la salida o la puesta del sol, o la naturaleza en general,  o cuando lees un libro o ves una película que te gusta de veras. Trata de revivir este último sentimiento y compáralo con el primero, el producido por el hecho de ser elogiado. Comprende que este primer tipo de sentimiento proviene de tu propia "glorificación" y "promoción" y es un sentimiento mundano, mientras el segundo proviene de tu propia realización y es un sentimiento anímico.

El antídoto para mi miedo en ese caso podría haber sido tomar conciencia estando presente de la llegada del miedo y decidir cuan importante era para mi captar ese instante en una imagen. Probablemente no hubiera hecho falta todo el lío de la cámara.

Otros miedos que he sentido han sido a no saber llegar a un lugar debido a mi inexperiencia en el coche . Para este usé la confianza y funcionó. Llegué perfectamente.

El miedo que me condiciona mas es el de la soledad. Este miedo arraigado en lo mas profundo ha propiciado la creación de toda una serie de mecanismos recientemente desenmascarados. Creo que el miedo a la soledad se vence precisamente, estando solo. Este miedo puede ser muy perjudicial ya que nos puede mantener en relaciones que no nos hacen felices o también disuadirnos de decir lo que pensamos para no perder la aprobación de los demás, de un amigo en particular o de la manada.

El miedo a descubrir nuestra sombra nos aleja de iluminarla...pero ya se encarga la vida de darnos oportunidades de hacerlo, por las buenas o por las malas.

Un deportista de salto de altura decía que para quitarse el miedo al llegar al trampolín ( ojo, altura equivalente a 7 pisos) , saltaba!!!

Uauh! me encantó

Aunque no es la solución que le puedo dar a mi amigo Mariano para que coja un avión y venga a verme a Sevilla.

Muchas veces he pensado que el miedo a volar puede venir de vidas pasadas. De todos modos, la vida que transitamos es esta y quizás lo que mi amigo necesite es desear realmente superar ese miedo. Si él no encuentra limitante para su vida tenerlo, ¿para qué va a querer superarlo? Es posible que lo que tenga es miedo al miedo que sentirá al estar sentado en el avión.

Gracias al miedo tenemos la oportunidad de conocernos, de ver nuestros puntos débiles y aceptarlos o superarlos. La paleta de miedos y de personas es tan variada que cada uno tiene las soluciones en su interior. A veces, la soledad ( tan temida y evitada) y el silencio son las mejores maneras de encontrar las respuestas.

Saltar al vacío superando un miedo nos otorga poderes, nos convierte en superhéroes para nosotros mismos rescatando nuestro verdadero ser que está atrapado en una cárcel.







jueves, 29 de agosto de 2013

Bienvenida Envidia, pasa y acomódate ( un ratito solo)



La envidia, muy resumido, es cuando algo bueno que le pasa ( tiene o es) a otra persona a ti no te alegra, es mas, te deja mal.

Es algo muy desagradable de experimentar, sobretodo cuando no le pasa desapercibida a tu conciencia y te deja sentimiento de culpabilidad. Y si es con alguien a quien quieres mucho, ni te digo!

En este último año he tenido dos experiencias de envidia muy claras y dolorosas de reconocer. Si lo explico es porque me parece interesante a donde me ha llevado experimentarlas.

La primera vez fue con mi amiga Mónica. Ella es escritora y tiene un don, lo que significa que escribe genial. Había escrito un libro y estaba buscando editor. Una mañana, después de dejar a los niños en el colegio me dijo: “ te tengo que contar algo! me quieren editar el libro! 

Ofú

Me sentía como un director de orquesta dirigiendo la 9 sinfonía de Beethoven, pura alegría y emoción, pero dándome cuenta de que uno del coro desafinaba de lo lindo. Deseaba interiormente que nadie se diera cuenta de los gorgoritos pues me dejaría en muy mal lugar, así que como buena directora, seguí hasta el final. Mas tarde averiguaría si mandaba al corista a su casa diciéndole que lo del canto no era lo suyo y que probara con un instrumento...o...le pediría que se quedara para ensayar un poco mas.

Así fue mas o menos, y mucho calor interno, mucho calor..como cuando algo me da verguenza, pues igual.

Me lancé a investigar sobre la envidia porque nunca había sido consciente de la emoción aunque hoy puedo decir que sin duda no era la primera vez, lo que pasa que tenemos todos la habilidad de mandar a una caja bajo llave todas esas emociones feas ( también denominadas sombra ). Creo que al inconsciente ( de ahí debe venir lo de la caja de pandora )

Lo mas interesante de todo es que descubrí que la envidia podía darnos mucha información de en qué áreas de nuestra vida estábamos insatisfechos para, o bien reforzarlas y trabajarlas, o bien aceptar nuestras limitaciones y aprender a descubrir y valorar nuestros dones que son únicos de nuestra alma.

En el caso de Mónica, me di cuenta de que yo no estaba satisfecha con mi vida en relación al área profesional. No que no tuviera trabajo, nada de eso. Yo me di cuenta de que no estaba haciendo nada para descubrir, potenciar y sobretodo, manifestar mis dones. Había empezado un curso de Animación Sociocultural porque me apetecía trabajar en ese campo pero no le estaba prestando mucha atención. Así que empecé a ponerme en serio y todo eso me llevó a subir mi autoestima ( por el hecho de empezar y acabar algo), tener nuevos conocimientos y confirmar mi intuición respecto a que en este campo tenía mucho que ofrecer. 

A día de hoy tengo un proyecto que a partir de octubre será la manifestación de un sueño que se puede convertir en muchas cosas.

Parece que a fin de cuentas lo que necesitaba ese niño era atención y reorientación. Como nuestro niño interno que sigue herido y clama guía. 

Hasta aquí, ¿A alguien le parece poco el provecho que se le puede sacar a la envidia?

Y ahora un caso de los que exigen aceptación y no hay de otra.

Jesús, el padre de mi hija, me contó hace unos días que hay alguien en su vida y que esta vez siente que es algo diferente y especial. Tenemos una relación muy cercana de apoyo mutuo desde que nos separamos hace un año y medio mas o menos. Hemos compartido en este tiempo nuestras conclusiones respecto a la vida en pareja, la vida de soltero, la monogamia, el poliamor, el tantra...el amor es un tema que impregna nuestras conversaciones y por ello era lícito que el me dijera “te lo cuento porque se que te alegrarás” ehem...ya estaba Manolito desafinando pero esta vez el Director de orquesta le hizo un guiño que significaba algo así como “ chato, ya te vale”. 

Volviendo a la información que me trae esta emoción. Claramente, estoy insatisfecha con mi situación amorosa. Bien es cierto que no hago nada para cambiarla ni para estar en el mercado pero no hay duda de que yo también aspiro a un amor verdadero, libre de apegos. Y esto es lo que me vino a mostrar la envidia. Que Yo todavía NO, y de eso va la aceptación ( que no resignación). Porque qué sentido tendría inflar esta emoción si tengo muy claro que la vida me trae lo que necesito, en el momento que lo necesito. Y la envidia es un regalo, solo que tenemos que aprender a descifrarlo.

No creo que ninguna de estas personas a las que quiero, piense ahora que mi afecto hacia a ellos no es sincero. Porque quiero que sepan que esa parte de mi que quería alegrarse la primera y demostrarlo tuvo la oportunidad de hacerlo mas tarde, en privado, una vez hubo comprendido y abrazado a su niño interno, que es quien siempre debería tener prioridad.

¿ y tu? ¿ Qué aprendes de tu envidia?

miércoles, 28 de agosto de 2013

De hormigas y tal



“La cigarra y la hormiga”

¿A ver quién es el guapo que se lía a matar hormigas después de leer este cuento y ver esta imagen? 

Transcribo “ Cómoda y calentita en su acogedora casa, la hormiga contemplaba satisfecha su despensa”

Porque cuando se trata de cucarachas y mosquitos, el instinto asesino ( sobretodo con las cucarachas) queda justificado. Unas porque traen un montón de enfermedades ( o eso dicen) y los otros porque nos dejan los “bolondrones”, aquí se les llama así,  o las “faves” de mi tierra.

Pero es que con las hormigas esta semana ha sido un ir y venir de sensaciones, actitudes y reflexiones, casi siempre contradictorias. 

Era como si dentro de mi hubiera toda una comunidad de pitufos que fueran tomando el mando actuando cada uno según su personalidad. 

Pitufo gruñón no lo dudaba, aspirador de migas y todas “padentro”, sin piedad, sin mala conciencia.

Luego tomaba el mando Pitufina y les acercaba las migas mas grandes al agujero-puerta de su querido hogar.

Al rato, Pitufo filósofo se preguntaba todo tipo de cuestiones sobre lo humano y lo divino en relación a las hormigas.

A veces, Papa Pitufo, con su sabiduría, les enseñaba a todos como actuar basándose en el sentido común, es decir, no dejar migas NUNCA, tapar los desagues, limpiar y desinfectar antes del verano todos los conductos, o sea, prevención. 

Decía Papá Pitufo : "Si uno se toma la molestia y hace el esfuerzo de prevenir, luego no tendrá que matar"


Esta conclusión a la que las hormigas me han destinado me parece una gran verdad que se puede extrapolar a muchos campos de mi vida, sobretodo en el de las relaciones. Si uno sabe de que pie cojea, por ejemplo, de apegarse  a ciertas personas con el fin de obtener aprobación, reconocimiento, obtener compañía y sentirse querido, de alguna manera les estamos dando el poder de hacernos felices y lo peor, infelices. Una palabra de desaprobación de esa persona , el silencio de un mail que no llega, un malentendido puede significar la llegada del miedo que todo lo arrasa, un  miedo capaz de matar una relación..y todo, por no haber prevenido. 

Me doy cuenta, poco a poco, que cuanto mas alerta estoy a no apegarme y a no ceder el poder a otras personas, mas capaz soy de amarlas.

Esto lo tengo que agradecer a las muchas veces que me he equivocado, a esas personas con las que he entrado en conflicto y recientemente a Anthony De Mello que reflexiona sobre este tema en un libro muy bonito y útil ( a veces duro). Se llama “Una llamada al amor, Consciencia-libertad-felicidad”.

Imaginaos lo maravillosa que puede ser una relación de pareja basada en el no-apego. Yo no conozco ninguna personalmente, pero me consta que las hay. 

Yo aspiro a ello, y así se lo he hecho saber al universo. 

Volviendo a las protagonistas de este post, las hormigas, siento que este verano he hecho un poco de hormiguita.

¿Sabéis que son capaces de cargar con alimentos que pesan 200 veces su peso?

Bien que lo disfrutan luego repantingadas en su sofá, como la del cuento.

Yo también pienso estar bien cómoda en mi sofá, viendo llover , al lado de la chimenea, sabiendo que este verano he cargado con cosas muy pesadas, todas mías...

Sombras, todas mías

La responsabilidad de lo que me pasa, toda mía

Las he llevado todas a mi hogar e integrado en mi ser porque aunque estaban desperdigadas, olvidadas, eran mías y ahora volverán a formar parte de mi, como debe ser.

GRACIAS HORMIGAS 

jueves, 22 de agosto de 2013

Aprendiendo a pedir ayuda




El intercambio de favores es una de las fuentes naturales de dar y recibir un “gracias”.

Hay personas a las que les cuesta mucho pedir favores ( me incluyo ) pero en cambio disfrutan mucho cuando les dan la oportunidad de ayudar. 

MI RELACIÓN PERSONAL CON EL PEDIR

Recientemente he disfrutado mucho de conocerme un poco mas a través del Eneagrama y he podido averiguar las razones por las cuales me cuesta tanto pedir y recibir ayuda. En mi caso es un orgullo como un piano de grande. No soporto que se me perciba como una persona necesitada en ningún sentido. Una de mis caretas es la de “tengo tanto que me sobra”. En ese “tanto” va incluido el buen humor y la alegría y dejadme confesaros que es una piedra que pesa mucho el día que te levantas triste o melancólica. 

Así que ahora también practico el pedir ayuda cuando la necesito. 

MI RELACIÓN PERSONAL CON EL DAR 

A la hora de hacer favores los hago encantada pero también reconozco que tiendo tanto a complacer al personal que me cuesta bastante decir “no puedo”. Pero hay que hacerlo porque sino es cuando aparece el resentimiento y la mala leche que no sabes hacía donde ni a quien escupir ( y casi siempre la pagan los que menos culpa tienen: los hijos y las parejas) A no ser que en una sesión de yoga chino pueda darle de palos al cojín o al aire y entonces salgo como una seda ( pero tampoco es plan no?)

Incluso en el pasado tendía a ayudar sin que me lo pidieran, simplemente porque yo intuía (o mas bien, necesitaba) que lo necesitaban. Eso podía hacer que la otra persona se sintiera invadida, con toda la razón. Mi interés por ayudar no era del todo genuino pero me esfuerzo porque llegue a serlo. Hacer algo útil puede ser un medio para sentirte amado porque el otro te lo agradece y hasta puede llegar a necesitarte..y Ay, si te llega a necesitar y no eres consciente de la trampa que te está tendiendo el ego, uno puede llegar a hacer y a hacerse, mucho daño. 

En fin, los “tejemanejes” de nuestros egos son de lo mas variopinto y se trata de que cada uno no nos ocultemos nada a nosotros mismos, aunque duela.

La cuestión es que no se si por aquello de la ley de la atracción, con esto de haber iniciado un blog dedicado a la gratitud,  pero hoy ha sido un ir y venir de peticiones de favores, de recibimiento de gracias, de oportunidades de verme en el espejo del otro al que también le cuesta pedir y recibir ayuda. Ha sido en apariencia caótico y hasta surrealista, tanto que en un momento me ha dado un ataque de risa que alguno de mis vecinos puede haber interpretado como un ataque de locura debido al polvo del desierto. Al final todos hemos recibido y dado con placer y hasta ha habido alguno que ha recibido ayuda extra de los Dioses.

Nada hay mas hermoso que encontrar espejos en la vida. Que vía mas rápida a la comprensión y a la compasión por ti mismo y por el otro.

Esos intercambios de favores son oportunidades, por lo menos para mi, para sentirme cerca de otro ser humano, de catar la luz que todos llevamos y podemos ofrecer en nuestro día a día. 

Recibir un poco de pan rallado acompañado de una espléndida y sincera sonrisa se puede disfrutar como un guiño del universo que nos recuerda que todos somos uno y que en la tierra una de las formas de integrarlo puede ser esta. 

Dando sin esperar recibir nada a cambio y pidiendo ayuda permitiendo que el otro disfrute de darla.

¿ Y tu?

¿Qué relación personal tienes con el dar y el recibir?