jueves, 24 de octubre de 2013

Jodorowski ( Lecciones de humildad para el ego)



OH MY GOD!

Alejandro Jodorowsky: La mejor manera de domar nuestro ego, es enseñarle la humildad. Hacerlo que se dé cuenta que los sentimientos de inferioridad son el atributo del ser humano. Hacen parte de su naturaleza, como la humedad del agua.. Su aparición depende esencialmente de la constitución humana: sentimientos de debilidad, impotencia y parasitismo desde la infancia. Estos sentimientos de inferioridad crecen o disminuyen según la educación recibida, la confianza en sí adquirida o no, el miedo a la vida, etc. La familia, en esto, tiene un importancia esencial, así como la raza, la situación social, etc. Los sentimientos de inferioridad engendran compensaciones cuya finalidad es restablecer un ilusorio equilibrio y dar una sensación de fuerza y facilidad. Se encuentran entre estas compensaciones numerosos derivados de la paranoia: agresividad exagerada, desconfianza patológica, orgullo, demasiada seguridad en sí mismo, desprecio por los otros, voluntad de tener razón, etc. Mientras más fuerte es la compensación, más grande es el riesgo de recaer violentamente en  los sentimientos de inferioridad iniciales.

Si se quiere expandir los límites del ego, para alcanzar mayores niveles de Conciencia, es necesario antes que nada aceptar sin terror y con humildad, nuestras impotencias  más profundas y  verdaderas. Debemos ser capaces de decirnos; “Soy mortal. No puedo vencer a la muerte, ni la mía ni la de los otros… No puedo impedir que mi cuerpo envejezca… Nunca lo sabré todo sobre cualquier tema, ser, o cosa…  Nunca conoceré al Universo entero… Todo es prestado, nada es mío, ni siquiera mi cuerpo… Siempre habrá alguien más fuerte que yo, mas sabi@ que yo, más bell@ que yo… No me basto a mí mism@: siempre necesitaré la ayuda de otros… Nunca me aceptará todo el mundo. Siempre habrán quienes me rechazarán… Seré olvidado: más pronto o más tarde mis rasgos personales se esfumarán de la memoria colectiva… Me es imposible afirmar objetivamente nada. Todo lo que “sé” no son realidades sino creencias…”
Aceptando la realidad de estos límites y comprendiendo que todos son convencimientos de nuestro ego individual, que se vive como separado del total de la Creación universal, podemos, si damos el salto del yo al nosotros, comprendiendo que somos parte integrante se la Humanidad, encontrar un sano consuelo diciéndonos: “Yo, como individuo soy mortal, pero como Humanidad, si desarrollamos nuestra Conciencia, podremos ser inmortales. Viviremos tantos años como vive el Universo… Si mi cuerpo envejece, mi espíritu no tiene edad: forma parte de la edad del cosmos, nació en el momento mismo en que nació este Universo… Mi razón no lo sabe todo, pero mi inconsciente sí: mi cerebro tiene millones de neuronas, tantas como estrellas hay en el cielo, que contienen el conocimiento total… Yo  no podré conocer al Universo entero, pero mis descendientes, antes que la Tierra sea tragada por el sol, -es ese su destino-, viajarán con sus cuerpos de planeta en planeta, conociéndolos todos. Y, siendo capaces de salir de sus cuerpos, podrán atravesar los límites de la materia y observar desde otra dimensión, al Cosmos como un organismo entero… Aunque piense que todo es prestado, hay algo que es absolutamente mío: estos momentos en que estoy vivo: se me ha dado un lapsus de vida para que la la experimente en toda su intensidad: ese es el maravilloso regalo que se me ofrece: un presente que es una efímera joya. Si pierdo mis deseos posesivos, y ceso de apoderarme individualmente del futuro, seré propietario de mi vida…  Quien parece más fuerte, mas sabi@ y más bell@ que yo, es nada más otro aspecto de mí mism@: yo soy todos y todos son yo. Eso que llamo “Yo” es la conciencia universal, el impensable Dios… De igual manera que siempre necesitaré la ayuda de los otros, los otros siempre necesitarán mi ayuda, nuestras individualidades están unidas. El rezo bíblico dice: “Padre nuestro…” y no “Padre mío…”,”yo” es “nosotros”, no hay nada para mí que no sea para los otros… Siempre habrá quienes me rechazarán por que estoy viv@. Si estuviera muert@ todos me alabarían, si cometiera un crímen bestial, todos me odiarían. El mecanismo de la vida se realiza entre el rechazo y la aceptación… Como individuo encerrado en la cárcel del ego, seré olvidado, pero si trasciendo lo personal formaré parte integrante y activa de la memoria colectiva… Si no puedo afirmar objetivamente nada, si no puedo conocer la Verdad, puedo conocer la belleza. Entre todas las creencias, sabiéndolas todas  ilusorias, subjetivas, elegiré las más bellas, más útiles, tanto para mi como para todos. Colaboraré con mis sueños al desarrollo de la Conciencia.”
(El placer de pensar 108)



miércoles, 23 de octubre de 2013

Sergi Torres (Disfrutar= Dar fruto)


Me encanta toda esta ponencia de Sergi Torres pero para los que no tenéis mucho tiempo os recomiendo del minuto 14 al 25.

Garantizada la risa y el descubrimiento de un ser muy original hablando del DAR.


Si bajara un ángel del cielo y me dijera...


...que nunca me va a faltar de nada.

¿Cómo actuaría ante la necesidad del prójimo?

¿daría mas o daría igual?

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¿Por qué doy? ¿para calmar mi conciencia? ¿porque me siento culpable de no pasar necesidad?

¿Cómo puedo juzgar a una persona que vive en la escasez si nunca he tenido esa experiencia? 

Debo plantearme que no es de mi incumbencia el uso que le de la persona a mi dádiva. Que no es mi responsabilidad ni tengo el derecho de pretender controlar ni enjuiciar al otro por la finalidad que le de a esa donación. ¿Quién soy yo para juzgar al otro? 

Los indios americanos tienen una frase que me encanta: 

Antes de juzgar a alguien, camina tres lunas en sus zapatos.

Por otro lado, ¿Y cuándo doy a personas que quiero?

¿Desde dónde lo hago? ¿Para qué lo hago? ¿Estoy buscando amor o reconocimiento dando?

¿No será una forma de controlar al otro? dando...

¿Qué pasa cuando ese otro, en todo su derecho, no te da el nivel de amor o atención que tu crees que mereces? ¿Te acuerdas de lo que le has dado en ese momento?

Si pasa eso, entonces hay que revisar desde dónde damos, para qué damos y quizás merezca la pena, hacer un Stand by en el dar, y ver que pasa. 

El que te quiere, te querrá igual y es posible que estés rompiendo una inercia y limpiando una toxicidad que podría echar a perder para siempre alguna relación que de verdad valoras. 

Para mi, lo mas importante ante un conflicto interno es:

¿Qué me enseña esto de mi?

Y el otro, si tiene intención de desenmascarar sus propias neurosis,  probablemente se haga esta misma pregunta..pero ya no es asunto mío, ni mi responsabilidad y pretender que el otro avance no es mas que otra forma de control.

Seguimos...











martes, 22 de octubre de 2013

Khalil Gibran- Sobre la dádiva( ¿desde dónde damos o no damos?)


Habitualmente, cuando tengo la necesidad de escribir un post, suele ser desde la parte de mi que ha interiorizado tal o cuál aprendizaje y escribiéndolo es como si me lo grabara a fuego. 

Hoy escribo sintiéndome como una arqueóloga que intuye que está muy cerca de descubrir algo muy valioso, pero que para ello le va a hacer falta confianza, perseverancia y silencio ( y ensuciarse mucho las manos)

Me propongo  descubrirme a mi misma en el ámbito del dar (dinero, ayuda...) tengo la intención de compartir textos, experiencias reales y lo que surja para que de la mano de sabios reconocidos y anónimos reconocerme cómo soy para mas adelante decidir qué quiero transformar y desprogramar de mi sistema de creencias relacionado con este tema en particular. 

Erickson  decía que la mente inconsciente es el depositario de la totalidad de los aprendizajes de la infancia y me temo que de allí parten muchos de los pensamientos automáticos que nos convierten en autómatas, privándonos en ocasiones de la compasión necesaria para ver la realidad tal y como es, y no como nos conviene verla para no tener remordimientos.

En fin, en este aprendizaje no voy a ser sujeto activo en el sentido que no voy a compartir mi hallazgo, solo las herramientas que utilizaré y la vida me presentará ( de esto no me cabe duda).

Tengo claro que mis aprendizajes no son los tuyos, a lo sumo, mi experiencia te podría animar a conocerte, pero ni eso pretendo, solo una cosa deseo, que si te pasas por esta casa, en algún momento sonrías.

Empiezo con Khalil Gibran porque para mi su mirada es imprescindible por cuestiones personales.

SOBRE LA DÁDIVA

Dijo entonces un rico: Háblanos de la dádiva.

Y respondió él:
Dais muy poco cuando dais de lo que poseéis.

Cuando verdaderamente dais es cuando dais algo de vosotros mismos.

Porque ¿qué son vuestras posesiones sino cosas que conserváis y guardáis por temor que podáis necesitarlas mañana?

Y mañana, ¿qué traerá el mañana al perro en exceso prudente que entierra huesos en el arenal sin caminos mientras sigue a los peregrinos a la ciudad sagrada?
¿Y qué otra cosa es el temor a la necesidad, sino la necesidad misma?
Temer la sed cuando tienes llena la cisterna ¿No es eso la sed insaciable?

Hay unos que dan poco de lo mucho que tienen, y lo dan buscando reconocimiento; y su oculto deseo hace malsanos sus dones.

Y hay unos que tienen poco y lo dan todo.
Son los que creen en la vida y en la generosidad, y su cofre nunca está vacío.

Hay unos que dan con alegría, y esa alegría es su recompensa.
Y hay unos que dan con dolor, y ese dolor es su bautismo.

Y hay unos que dan y no sienten dolor al dar, ni buscan la alegría, ni dan por mor de ser virtuosos;
Dan como el arrayán, que desde el fondo del valle suelta su fragancia al espacio.
Por las manos de esos habla Dios, y desde el fondo de sus ojos sonríe Dios a la tierra.

Bien está dar cuando nos piden, pero mejor es dar sin que nos pidan, por comprensión;
Y para el generoso, buscar a uno que reciba es mayor gozo que dar.

Y ¿Hay nada que podáis retener?
Todo cuanto tenéis será dado algún día;
Dadlo por tanto ahora, que el tiempo de dar sea vuestro y no de vuestros herederos.

A menudo decís: "Yo daría, pero solo a los que lo merecen"
No dicen eso los árboles de vuestro vergel, ni los rebaños en vuestros prados.
Dan para vivir, pues retener es perecer.
Con seguridad el que es digno de recibir los días y las noches es digno de todo lo demás que pueda venirle de ti.
Y quien ha merecido beber del oceano de la vida merece que su copa se llene de tu arroyuelo.

Y ¿qué merito mayor puede haber que aquel que hay en el valor y la confianza, no de la caridad, sino del recibir?
Y ¿quién sois vosotros para que los hombres se abran el pecho y muestren su orgullo, para que podáis ver lo expuesto de su dignidad y la desvergüenza de su orgullo?

Mirad primero que vosotros mismos merezcáis ser un donador, y un instrumento a través del cual se da.
Porque es en verdad la vida la que da a la vida, mientras que vosotros , que os consideráis dadores, no sois mas que un testigo.

Y vosotros los que recibís-y todos recibís-no toméis el peso de la gratitud , para que no pongáis un yugo sobre vosotros y sobre aquel que da.
Alzaos mas bien junto con él como si su dádivas fuesen alas;
Porque pensar demasiado en vuestra deuda  es dudar de su generosidad, que tiene a la tierra de generoso corazón por madre , y a Dios por padre.



sábado, 19 de octubre de 2013

La vida como escuela. ¿Haces fichas o escuela libre?


Cada uno tiene sus creencias y la mía en particular respecto a la vida es que somos espíritus o almas viviendo una vida humana para afrontar determinados aprendizajes y con la principal misión de ser felices. Para esta casi hazaña, en los tiempos que corren, no queda de otra que ir hacia dentro, hurgar, meter dedos en las llagas, descubrir tesoros olvidados o nunca encontrados como los dones que nos hacen únicos y originales.

Sobra decir que los dones no tienen porque ser vistosos a los ojos de los demás, ni tampoco tienen porque llevarte a obtener reconocimiento externo. Simplemente, cuando haces eso, te sientes feliz. 

Pero volviendo a lo de la vida es una escuela, soy de la opinión que hay dos formas de encarar esto: 

1. Sintiéndonos como los niños de hoy en día, en la escuela tradicional que están hartos de hacer fichas, con un sistema de aprendizaje que los convierte en sujetos pasivos y una prácticamente nula noción del para qué aprendo esto.

o


2. A través de un aprendizaje activo, consciente del qué estoy aprendiendo y con la confianza de que si la vida me lleva a pasar por ciertas experiencias es porque así está previsto por mi alma.  No el cómo lo voy a aprender pero si el Qué voy a aprender. Y esto no es futurizar, ni destino, es libre albedrío.

Atraeremos a las personas que son necesarias para que tengamos esos aprendizajes. Y como dice C. Jung, si no aprendes de los sucesos negativos, el universo no tendrá mas remedio que volverte a presentar el mismo aprendizaje con otras personas y diferente escenario. Es lo que llaman, repetición de patrones. De este tema hay mucha información valiosa en internet.

Tomando la segunda opción, los aprendizajes, aunque también duelen, ( y diría que cuanta mas conciencia, el dolor puede ser mas intenso), los afrontas con la confianza del "será para bien" e incluso, 
podremos llegar a anticiparnos y sentir aquello de "verle las orejas al lobo". 

Y el para qué, aunque nunca puedes llegar a comprender todo, empieza a importarte poco responder esa pregunta porque empiezas a disfrutar del proceso que adquiere un componente lúdico interesante. 

Porque uno puede estar jodido pero contento, doy fe.

Las buenas noticias es que cuando amaina la tormenta, las emociones de alivio, alegría y orgullo por haber superado cierta prueba ( en mi caso, en la repesca), son también muy intensas. 

Y pasas la materia...o eso crees (ehem)

¿Y tu? ¿haces fichas o escuela libre?


jueves, 17 de octubre de 2013

Generadores de amor anónimos


Esta mañana en el bar La cacharrería de Sevilla me han servido este té chai con una especie añadida: Amor.

Me he hecho fan de este té que ultimamente pido siempre en el Starbucks Café ( un sitio ideal para repatingarse en sus sofás, leer, hacer ver que lees y sobretodo mirar por los ventanales).

Como hoy era día de mercadillo, el Starbucks no pegaba nada con mi ánimo, así que me he dirigido a este pequeño café que siempre está lleno y ahora estoy entendiendo porqué.

He esperado en la calle hasta que se liberara una mesa ( solo hay dos en la terraza) y para empezar es algo que no tengo costumbre de hacer, esperar...casi siempre voy con el turbo y lo normal sería un "a otra cosa mariposa", pero hoy me apetecía tomarme las cosas con calma, disfrutar a tope yendo a la búsqueda de cosas de baratillo para disfrazarme y creerme que seré capaz de contar un cuento como narradora oral. Ahora estoy en lo del cuentacuentos, y me está enganchando mucho.

La cuestión es que he pedido si tenían Té Chai y me ha dicho el muchacho que lo iba a preguntar.

Ha dicho que no, del de bolsita, pero que si quieres ella te lo hace mezclando las especias.

Ah! genial! he respondido yo.

Y este regalo para los ojos es lo que me han traído. Enseguida he pensado que esa muchacha le había puesto amor y presencia a ese té y de verdad que me ha llegado. Me he sentido muy agradecida y he pensado que si la ocasión lo permitía, le haría saber el efecto de su cariño en mi persona.

Sobra mencionar que no era conmigo solo, que era su forma de vivir, de trabajar, de volcar su amor a través de lo que hace. Ahora un té, ahora limpiar la plancha, ahora fregar el baño...en fin, tener un bar no es poca cosa.

Al entrar a pagar me ha preguntado si me había gustado el té y he aprovechado para devolverle de la mejor manera que se, el amor que me había regalado media hora antes.

Nada mas salir ha venido a mi memoria una situación similar que me sucedió este verano cuando fuimos a comer al buffet de un Hotel Todo incluido en el Puerto de Alcudia. Mi hija Magdalena tiene una costumbre y es que tiene que, con perdón, hacer caca en todos los baños de los restaurantes que visitamos y ese día no fue una excepción. Nos dirigimos al baño y como es habitual en los baños cercanos a las piscinas, no había forma de llegar a la taza del water sin tener que entregarnos a un chapoteo indeseado.
En medio de ese chaf chaf chaf nos encontramos cara a cara con una mujer de unos 60 años que con una sonrisa sincera nos deseaba unas buenas tardes que a mi me trastocaron hasta las lágrimas. 

Pero pasó que en aquel momento yo misma no entendía porque lloraba e inmediatamente intenté justificarlo con el síndrome premestrual. Entre tanto, Magdalena que deseaba  intimidad, me pedía esperarla detrás de la puerta. 

Ese día llegué a la conclusión de que esas lágrimas que me  brotaron sin mucho sentido fueron consecuencia de algo que le hablaba directamente a mi corazón, sin pasar por la mente, mas bien, se saltaba la mente y sus quejas por la interrupción del almuerzo y por el aguachirri que me mojaba los pies. 
Maestra, maestra...una mujer que a su edad todavía necesita trabajar no puede tener una vida fácil, precisamente...y aun así! hace su trabajo con amor y saluda con cariño a todos los turistas que se están divirtiendo en sus vacaciones. En vez de estar resentida con la vida, vive su vida poniendo amor en lo que hace. De lo que no me cabe duda es que le llegue devuelto de alguna manera.

Como decía José Valdelomar, realizador de cine andaluz de la época de la República, participante de las misiones pedagógicas 

Yo soy un río, cuya alegría es derramarse.

o

Matemáticas de Dios, quien mas da, mas tiene.


Es un honor encontrar estos ríos cuyo nombre no aparece en ningún mapa y que son los auténticos maestros espirituales. Yo creo que hay muchos pero casi siempre vamos tan rápido que no nos damos cuenta. 

Quizás sería bueno que nos preguntáramos qué generamos en nuestras interacciones con las personas. 

Voy a probar a salir de mi casa dejando a un lado las opiniones y juicios, a ver que pasa. 

¿Qué pasa cuando me relaciono desde el no juicio? Quizás hable con esa mujer de la cual se mucho o se poco olvidando que es panadera, peluquera, madre, que un día dijo, que un día hizo, que un día no saludó o miró raro, que dicen por ahí...y la miro con una mirada nueva, limpia y le digo desde mi presencia: Hola, buenos días. 

Y dejo volar esas tres palabras sinceras como el que escribe un mensaje, lo mete en una botella y lo lanza al mar.






martes, 15 de octubre de 2013

Alegría ( no confundir con Felicidad)



Esto es lo que describe como Alegría el libro Emocionario.

Algunos la llaman "Júbilo", "Contento" o"Gozo".
La alegría es causada por un  motivo placentero y , por eso, es sumamente agradable.
A diferencia de la felicidad, la alegría es de corta duración. Sin embargo, uno puede tener muchos ratitos alegres durante el día. 

¿Qué sucede en estos ratitos?

Te invade un placer juguetón. Tu energía aumenta y tu manera de pensar es mas positiva.

Este libro del cual hablé en otro post está destinado a niños pero tengo que decir que, en primer lugar, está siendo una fuente de aprendizaje para mi misma. Me siento como una niña explorando mis emociones, averiguando la palabra que le corresponde a cada una y descifrando todos los detalles de las ilustraciones que acompañan  cada definición.

Hoy salí a comprar, a hacer unos "mandaos" como decimos por aquí. Ya el café con las amigas había sido motivo de alegría. A una de ellas le he visto brillar los ojos de una forma que me ha llegado al alma. Ayer estuvimos en una charla sobre educar con corazón en el Instituto de mi pueblo y José María Toro, el conferenciante, le había abierto nuevas ventanas a su forma de comprenderse ella misma y a su hija. Explicando como puso en práctica lo que él nos había recomendado; cosas tan sencillas como SONREIR, puede crear atmósferas cálidas para que los niños salgan de un estado de aquellos que normalmente, por reacciones automáticas, solemos condenar rápidamente y cortar imponiéndonos en formas bruscas.

Estaba alegre, si, juguetona como dice el libro, exactamente juguetona y en vez de meterme a estudiar, me fui a a la calle aprovechando la energía para hacer las compritas del día.

Las situaciones se han ido encadenando de tal manera que al final, habiendo llegado a casa y respetando la energía de la alegría, no puedo menos que escribir un post para darle salida a esta emoción, consciente de que no es duradera ni debo pretender que lo sea. De la alegría puedo, si quiero, pasar a la calma para hacerme un té y entrar dentro de mi para saber que necesito en este momento, ¿Cómo estoy? ¿Siento que estoy en el camino? ¿Qué vías nuevas se van abriendo para cumplir mis objetivos? ¿Hay algún tema por resolver? ¿Cuál? ¿ Cómo lo resuelvo? ¿Qué acción requiere de mi esa situación?...en fin...la calma y el silencio también son estados necesarios para mas adelante poder dar cabida a nuevos estados de alegría, por la paz interior a la que se llega.

Un ¿Qué pasa "Shosho"? de una amiga a la que no veía hace tiempo ( por cierto, llena de vida, embarazadísima)
Una mirada franca del frutero
El saludo desde el coche de una compañera de yoga.
la recomendación amable de la señora de los congelados, mostrándome las pijotas y compartiendo sus recetas.
Pensar en la planta que quiero para la maceta colgante que he comprado
El silbido de la tetera...

Uhmm...

Si te sientes alegre, te recomiendo el primer video
Si deseas, en cambio, entrar en ti y preguntarte algo importante para que tu corazón te responda, te recomiendo el segundo. Se titula "Este sitio es un refugio" y nuestro refugio, como yo lo entiendo, es nuestro corazón. Que los ángeles te acompañen...